Un hecho violento muy reciente que ocurrió en República Dominicana y que ha conmocionado el ambiente musical local. Gilberto Julián Sarante Perdomo, conocido artísticamente como Julián Oro Duro, es un merenguero dominicano de 58 años, hermano del salsero Yiyo Sarante. Tiene una trayectoria ligada al merengue popular y de calle desde los años 90, cuando dirigió la orquesta Oro Duro, y luego como solista a partir del 2000, con temas conocidos como “La cita” y otros que le dieron reconocimiento en el género. Su esposa, Zeneida Socorro Castillo (a quien muchos llamaban Zeni o Zenaida), de 60 años, era su compañera sentimental de muchos años —se habla de más de tres décadas juntos— y madre de sus dos hijas. En entrevistas previas, el propio artista la había descrito como una de las personas que más le cambió la vida, destacando que ella “aguantaba a un músico loco” y siempre estaba a su lado.
Los hechos se produjeron entre la tarde del domingo 20 de septiembre de 2026 y la madrugada del lunes 21 en la residencia de la pareja, ubicada en el sector Brisa Oriental VI (cerca de la autopista de San Isidro), en Santo Domingo Este. Según las versiones preliminares de autoridades, familiares y el abogado de la familia, alrededor de las 5:00 de la tarde del domingo dos individuos (o un pequeño grupo) penetraron en la casa mientras Zeneida estaba sola, ya que Julián se encontraba fuera cumpliendo un compromiso laboral, amenizando una fiesta. Los agresores la sometieron, la golpearon con fuerza —incluyendo con un objeto tipo tarro o maceta, de la que quedó tierra sobre el cuerpo— y le propinaron una herida corto-penetrante en el cuello. El diagnóstico médico-legal preliminar establece que murió a causa de trauma craneofacial y esa herida en la región lateral izquierda del cuello. El cuerpo fue hallado en la sala de la vivienda.
Los atacantes permanecieron dentro de la casa durante varias horas, aparentemente esperando el regreso de Julián. Él llegó alrededor de la 1:00 de la madrugada del lunes. Al entrar fue sorprendido, golpeado brutalmente (lesiones craneofaciales, hemorragia intracraneal o subaracnoidea frontal izquierda, y múltiples fracturas), y despojado de dinero en efectivo, prendas y un teléfono celular. Familiares y el abogado han señalado que la casa tenía hierros de protección en la fachada y que el tiempo que los agresores pasaron allí (con Zeneida ya muerta) hace pensar que no se trató de un simple atraco improvisado, sino de algo planificado. El abogado Cándido Simón pidió expresamente a la Policía capturar vivos a los responsables para que se pudiera investigar si hubo alguien detrás que los mandó. En la escena se encontró mucho desorden, ropa tirada, sangre y, en un espejo de una habitación, la inscripción “1,600” escrita, elemento que las autoridades analizan como posible pista o distracción.
Julián fue trasladado al Hospital General de la Plaza de la Salud, donde ingresó consciente y con signos vitales estables, aunque con lesiones graves. Ha evolucionado de forma favorable bajo manejo conservador (neurocirugía y cirugía maxilofacial siguen evaluando posibles procedimientos), se mantiene estable y bajo observación, aunque en los primeros días no se permitían visitas. Mientras tanto, el cuerpo de Zeneida fue entregado por el INACIF a la familia el lunes; se veló en la funeraria Blandino de la avenida Sabana Larga (Santo Domingo Este) y se programó su entierro en el cementerio Cristo Salvador.
La Policía Nacional y el Ministerio Público abrieron investigación de inmediato. Identificaron a Kevin Dariel Germán Troncoso (alias “Kevin” o “Yandel”), de unos 23 años y vinculado a la zona de La Victoria (Santo Domingo Norte), como uno de los presuntos responsables; emitieron orden de arresto y le pidieron entregarse. Él se presentó la madrugada del miércoles 23 de septiembre en un destacamento de Los Mina, acompañado de familiares y un comunicador. Las autoridades mantienen la búsqueda de al menos otra persona involucrada y continúan esclareciendo la secuencia exacta, el móvil y cómo ingresaron a la vivienda. Hasta el momento no se ha establecido un vínculo cercano previo entre los atacantes y la familia, aunque familiares han expresado sospechas de que Zeneida pudo haber abierto la puerta a alguien conocido.
El caso generó reacciones de dolor en el medio artístico: Yiyo Sarante pidió fuerza a Dios y despidió a su cuñada; otros músicos y allegados reclamaron justicia y medidas contra la delincuencia durante el velatorio. La Cámara de Diputados guardó un minuto de silencio en su memoria. Al momento de las últimas informaciones disponibles (23 de septiembre de 2026), Julián sigue recuperándose en el hospital mientras se despide a Zeneida y avanza la investigación policial.
Fuentes: Listín Diario, El Día, Univision
