Una serie de amenazas de bomba falsas, enviadas mediante un correo electrónico anónimo de carácter coordinado, afectó a al menos doce vuelos comerciales en Europa. La situación obligó a desviar aeronaves procedentes de ciudades como Dublín, Copenhague, Madrid y Helsinki, requiriendo incluso la intervención y escolta de cazas militares en países como Francia e Italia.
Tras las inspecciones exhaustivas de los equipos de artificieros, las autoridades confirmaron que se trató de falsas alarmas y las operaciones aéreas han ido recuperando la normalidad de forma progresiva mientras avanzan las investigaciones cibernéticas para dar con los responsables.
Fuente: UHN Plus

