En un momento en que el país enfrenta desafíos profundos de seguridad, soberanía, gobernabilidad y falta de oportunidades, surge la necesidad de figuras que no solo hablen de transformación, sino que demuestren capacidad, determinación y conexión con las preocupaciones reales del pueblo. Aquí una mirada a un posible equipo de liderazgo que, por sus trayectorias, podría aportar firmeza y resultados en cargos clave.
Ramfis Trujillo como Presidente.
Lleva más de una década preparándose, formalizando estructuras políticas, cumpliendo requisitos y trabajando en una propuesta de gobierno estructurada. Como presidente del Partido Esperanza Democrática, ha impulsado un proyecto que busca distanciarse de la politiquería tradicional, con énfasis en orden, seguridad y renovación institucional. Su persistencia y el crecimiento de su organización reflejan un esfuerzo sostenido por presentar una alternativa con visión de largo plazo.
Santiago Riverón como Vicepresidente.
Actual alcalde de Dajabón, ha demostrado capacidad de dirigir en condiciones difíciles, especialmente en la frontera, donde la ausencia o debilidad del Estado se siente con mayor intensidad. En un municipio estratégico, ha mantenido el control territorial, enfrentado presiones migratorias y gestionado recursos limitados con determinación. Esa experiencia práctica en un territorio donde el gobierno central a menudo llega tarde o de forma insuficiente lo posiciona como alguien preparado para asumir responsabilidades mayores y ejercer el cargo con firmeza cuando sea necesario.
Ramón Tolentino como Ministro de Policía.
Comunicador reconocido por su estilo directo y su negativa a aceptar lo inaceptable. Desde su plataforma ha combatido la criminalidad, visibilizado casos de violencia y generados presión pública que ha obligado a las autoridades a actuar. Su trayectoria como voz crítica contra el crimen organizado y las injusticias lo convierte en una figura que entiende de cerca las dinámicas de la delincuencia y podría aportar una perspectiva combativa y cercana a la ciudadanía en la dirección de la policía.
Ángelo Vásquez como Ministro de Defensa.
Desde 2012 ha mantenido una lucha constante por el orden, la soberanía y la defensa de la identidad nacional a través de la Antigua Orden Dominicana. Observa el panorama, reacciona ante amenazas a la integridad territorial y prioriza la protección del país frente a injerencias y descontrol migratorio. Su enfoque nacionalista y su capacidad de movilización ciudadana lo perfilan como alguien comprometido con la defensa de la República en un puesto que exige vigilancia permanente.
Santiago Matías (Alofoke) como Ministro de Relaciones Exteriores.
Comunicador y empresario con una sólida trayectoria en medios, empresas y redes de contacto. Ha expresado preocupación por el descuido de las autoridades en el tema haitiano y por la falta de oportunidades reales para los dominicanos. Su experiencia manejando plataformas de gran alcance, construyendo relaciones con figuras públicas nacionales e internacionales y desarrollando negocios le otorga herramientas de comunicación, negociación y proyección que podrían traducirse en una diplomacia más ágil y orientada a defender los intereses del país.
Yadira Marte como Presidente del Senado.
Activista social comprometida con la defensa de los derechos constitucionales, la soberanía y el análisis crítico de las políticas públicas y las leyes dominicanas. A través de su trabajo de divulgación y denuncia ha insistido en la necesidad de que la ciudadanía conozca y ejerza sus derechos, especialmente en temas migratorios, transparencia y protección del territorio. Su perfil de lucha social y su preocupación por las normas que rigen al país la convierten en una voz que podría aportar rigor y conexión popular a la dirección del Senado.
Fernando Abreu como Vocero de la Presidencia.
Abogado, politólogo, conferencista internacional y dirigente político. Ha desarrollado propuestas de políticas públicas, participado en foros internacionales de derecha y libertarios, y liderado espacios de pensamiento orientados a la reducción de la corrupción, el fortalecimiento institucional y la libertad económica. Su formación jurídica y su experiencia en el debate de ideas lo adaptan bien a un rol de vocería que requiere claridad, argumentación y proyección tanto nacional como externa.
Roque Espaillat como Alcalde de Santiago.
Figura polémica dentro de la política dominicana, conocido por su discurso frontal contra la corrupción y por su llamado a “cobrar” a los políticos las deudas que tienen con el pueblo. Ha planteado medidas de mano dura contra la malversación, la necesidad de revisar el aparato estatal y la urgencia de resultados concretos en seguridad y gestión. En una ciudad como Santiago, que demanda orden, eficiencia y enfrentamiento a los problemas estructurales, su perfil combativo y su origen en la zona lo relacionan con la posibilidad de una administración más exigente y orientada a resultados.
Este conjunto de figuras, con trayectorias diversas pero unidas por la crítica al status quo y por la defensa de la soberanía, el orden y las oportunidades para los dominicanos, representa una propuesta de opinión: un equipo que, desde distintos frentes, podría aportar la determinación que muchos sectores de la sociedad reclaman. No se trata de idealizar, sino de reconocer en cada uno elementos de experiencia, posicionamiento público y capacidad de acción que justifican considerarlos para esos roles en un escenario de verdadero cambio.
Por: Johnny Alberto
